El euribor, que es el tipo de interés al que se prestan dinero las entidades, tuvo ayer una dulce resaca tras el recorte de medio punto porcentual del precio oficial del dinero, hasta el 3,25%, por parte del Banco Central Europeo (BCE). Alentado por las perspectivas de nuevas bajadas de tipos, el euribor a un año registró su mayor caída en un día desde octubre de 2002.
En una sola sesión esta referencia bajó en 11 puntos básicos (100 puntos básicos equivalen a un punto porcentual), al pasar del 4,701% al 4,596%, lo que en condiciones normales suele llevarle varios días e incluso semanas. Encadena así 21 días consecutivos a la baja.
Además, este indicador, que llegó a marcar niveles récord en 5,539% el pasado 2 de octubre, cayó ayer hasta niveles previos al rescate del banco de inversión estadounidense Bear Stearns por JPMorgan el pasado 14 de marzo. Semejante episodio recrudeció la tormenta financiera y elevó todavía más la desconfianza de las entidades a prestarse dinero entre ellas.
Este escenario de expectativas –los expertos prevén que los tipos podrían situarse en el 2% el año que viene o incluso por debajo si se acelera todavía más el deterioro económico– fortalecerá en las próximas semanas la tendencia bajista del euribor. Esta racha repercutirá en la principal referencia hipotecaria, que se calcula con la media mensual de la cotización diaria del euribor a un año. Lo puede hacer hasta el punto de firmar un mes histórico.
Hasta ahora, y a partir de un cálculo muy provisional, dado que sólo han transcurrido cinco de las veinte sesiones de noviembre, el índice hipotecario se sitúa ya en un 4,742%. De mantenerse se trataría del nivel más bajo que marca este año, y encarecería la hipoteca media de 137.657 euros en diez euros al mes.