El desajuste entre la oferta y la actual demanda de viviendas en España se traducirá en una caída nominal (sin contar la inflación) de los precios de los pisos del 0,5% en 2008, proceso que se agudizará durante los próximos dos años, en los que caerán un 5% en 2009 y un 8% en 2010, con un descenso acumulado del 15%, según el último Informe de Situación Inmobiliaria del Servicio de Estudios del BBVA, que se presentó ayer.
Las dificultades de las familias para acceder a los créditos en plena crisis financiera y las expectativas sobre la evolución de los precios podrían estar retrasando las decisiones de compra de vivienda, lo que incide directamente en ese potencial descenso de los precios.
Las previsiones son que la oferta continúe creciendo durante los próximos dos años por la inercia de lo construido entre 2006 y 2007. En este periodo "será imposible" que la demanda latente se materialice por la mala situación financiera imperante. Según el BBVA, el "necesario" proceso de reencuentro entre ambas variables no se producirá hasta al menos 2010, cuando comience a reabsorberse el "stock" de viviendas sin vender, con lo que es de esperar que los recortes de precios ya no sean "significativos" en 2011.
Durante el ajuste inmobiliario, el número de pisos sin estrenar, que ya podría superar el millón (entre 800.000 y 1,4 millones de viviendas), seguirá creciendo hasta alcanzar su máximo a principios de 2010, con un ritmo anual de 200.000 visados. En este contexto, el BBVA espera que los tipos de interés caigan del actual 2,5% al 1% la próxima primavera, lo que permitirá al euribor rondar el 2%.